Quizás no puedas ser empleado de Greenpeace,
pero eso no significa que no puedas trabajar en la defensa
del medio ambiente. Dona una hora o un día de
tu salario mensual a Greenpeace. Es probablemente menos
de los que piensas.
Continuar
trabajando en contra de las compañías
irresponsables que contaminan el aire y el agua.
Mantener
los barcos de Greenpeace en los mares, preparados
para actuar en la defensa de los bosques primarios,
los océanos...
Continuar
nuestra investigación para que nuestras
campañas se basen en evidencias científicas.